lunes, 19 de abril de 2010

Partido de la Libertad Individual

Permitidme que rompa el hielo con algo que tal vez pueda parecerle a alguien poco trascendente, pero como acabo de aceptar en la nueva cuenta de twitter de ciudem al usuario que representa al partido indicado, no puedo evitar dar conocimiento de ello.

Además, en la cuenta de Facebook de Ciudem, está ésta página como favorita.

Personalmente, creo que es suficiente conexión con esta agrupación, por parte del colectivo. Pero tal vez alguien opine otra cosa

7 comentarios:

Butzer dijo...

Creo conveniente que hayas hecho esta puntualización. A mi me gustaría preguntar: ¿qué tipo de relaciones se van a establecer con los partidos políticos?

Lino dijo...

Hola Butzer, gracias. Aunque les tengo tirria, creo que es razonable pensar que, como única herramienta política de la que disponemos los ciudadanos, tal vez puedan ser de utilidad para el objetivo de lograr la democracia formal, al menos para lograr pequeños avances.

Pero tengo claro que la falta de control democrático tanto interna como externa, provoca que todo partido en el poder va a resultar una máquina de establecerse en el, de forma descontrolada.

Por lo tanto, lo que propongo es conocer qué partidos tiene en sus programas puntos que puedan ser de utilidad, aunque luego cumplan la mitad, algo será. No propongo tener nada más que ver con ellos, simplemente tenerlos como opciones alternativas a los «clásicos»

Saludos

Antonio Limón López dijo...

¿Que es eso de Democracia formal? Es decir que cumpla con el solo formulismo.
¿Porque no Democracia y ya? es decir Democracia sin adjetivos, sin adverbios, sin cuentos. Una Democracia Real.
Para Democracia formal tenemos cualquier dictadura.
Saludos

Lino dijo...

Hola Antonio, pues si, tienes razón. La democracia es democracia, y punto. Lo que pasa es que para diferenciar hablamos de «la formal», para referirnos en concreto al sistema político: la constitución, la ley, separación de poderes, la representatividad y el mecanismo escogido para llevarla a cabo, etc.

Es cierto que un sistema llamado democrático, pero que ha sido diseñado por una minoría, llamarle democracia es tal vez excesivo. Pero desde un punto de vista «formal», seguro que esas llamadas democracias adolecen de muchísimos puntos que imposibilitan una democracia real, como dices.

Es decir, que no todo lo que se le llama democracia, formal o no, lo es. Cuando decimos democracia, en este caso formal, es para referirnos a un sistema que la posibilite, realmente, no somo en apariencia, especificando los mecanismos para controlar el poder por la Sociedad Civil.

Saludos

Lino dijo...

No lo he explicado todo. La democracia que falta para ser total, es la social, la de la gente, la que mueve a la gente a convivir de una forma determinada, la que huye de radicalismos, de sectarismos y desprecios sistemáticos al que no es de "tu bando".

Pero esa democracia solo se puede conseguir de una forma: dando ejemplo. Y ese es precisamente el objetivo de este blog. Así que la intención es lograr esa democracia formal necesaria, que la social se conseguirá implícitamente en el camino.

Saludos y gracias

Roald dijo...

Una de las asignaturas pendientes es establecer claros limites a la democracia. Por ejemplo- no se puede usar la democracia para luego hundirla, como Hugo Chavez. Tambien e igual de importante es hasta donde tiene el derecho el estado democratico meterse en nuestra vidas privadas, bajo conceptos poco claros. Yo, por ej. estoy a favor de un tope constitucional a los impuestos.

Lino dijo...

El problema es llamar «democracia» a cualquier cosa que tenga algún sistema de elección mediante votación. Esto estaría relacionado con lo que comentaba A. Limón.

Una democracia es el sistema en el que el pueblo gobierna, o al menos, está hecho para que así lo haga. De aquí viene lo de «formal», que muchos sistemas como el de Venezuela o el de España, se les llama democracia pero el pueblo a duras penas puede hacerlo, ya que apenas existen mecanismos de participación.

La libertad individual es uno de los conceptos que una democracia (de verdad) ha de defender al mismo tiempo que defiende la igualdad ante la ley: defender los derechos del ciudadano y por lo tanto, su libertad, frente a los posibles abusos de la mayoría o del propio poder político. Es decir, frente a los abusos del colectivo.

Si esto estuviera bien hecho y bien defendido, una gran cantidad de problemas derivados por esta incorrecta aplicación de la igualdad a la fuerza, o igualdad al criterio de una minoría política apoyada por una mayoría de votantes; no existirían.

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