martes, 1 de febrero de 2011

Juntas de Acción Ciudadana

Algo que se está evidenciando con los recientes acontecimientos en el Oriente Medio, concreta y principalmente en Egipto y Túnez, es que simples ciudadanos con pacificas pero enérgicas y convencidas intenciones, son capaces de derrocar estados oligárquicos. Es cierto que se están dando muchas situaciones de violencia y enfrentamiento, pero no era esa la intención de los miles de ciudadanos que han salido a la calle a pedir algo muy sencillo: justicia.

En toda situación de protesta, cuando lo que hasta ese momento el orden establecido desaparece o se ve alterado, es casi inevitable que surgan grupos que intenten aprovecharse de la situación en su beneficio, o simplemente, de individuos que encuentran el momento idóneo para dar rienda suelta a sus más bajos y vandálicos instintos.

En España mucho menos de lo que nos gustaría, pero en Europa se han pasado por este tipo de revoluciones populares, liberales o democráticas, con mayor o menor acierto. En ocasiones, el remedio fue peor que la enfermedad como el comunismo en la antigua Unión Soviética o el Imperio Napoleónico en Francia tras la Revolución Francesa.

Para no estar condenados a repetir estos errores, es necesario que recordemos la Historia, como alguien dijo una vez. Por ello, es imperativo que la Sociedad Civil se organice, estudie y acuerde los pasos necesarios para lograr los cambios requeridos, reduciendo a la mínima expresión cualquier suceso traumático de este tipo. Para traumas ya tenemos los que nos proporcionan los políticos: el paro en aumento desbocado, las condiciones sociales que tantas bocas acomodaron y callaron en su día cada vez peores, y unos incapaces representantes con cada vez más privilegios sin control.

Un ciudadano propuso a Coordinadora Ciudadana un método para que cualquier persona pueda forma parte del proceso de reivindicación de la sociedad, que respeta los principios por los se trabaja y mantiene la comunicación: las Juntas de Acción Ciudadana (JAC).

Cualquier grupo de ciudadanos puede formar la suya, tan solo es necesario comunicarse con la coordinadora cuya misión consiste en ponerlas en contacto. Cada JAC se organizará como crea conveniente, tan solo hay coincidir en querer cambiar las cosas por un sistema más justo y más democrático. Toda organización de la Sociedad Civil que respete su libertad e independencia no puede ser mala jamás, por lo que todo lo que se haga ahora no vincula con nada que no se desee para el futuro, lo que siempre va a significar un paso hacia la Democracia.

Pongámonos de acuerdo en lo que nos une, y dejemos las diferencias para luego.

¡Organicémonos!

  1. Durante el primer año de existencia, cualquiera que forme un grupo de amigos o simpatizantes del movimiento, que acepte el decálogo-ideario, habrá formado una Junta de Acción Ciudadana-(cada JAC, tendrá su propia web y su foro particular, enlazados a la web de Coordinadora Ciudadana). Esta primera JAC promoverá, en su provincia y comunidad, la creación de más JAC, siendo por un año la coordinadora regional en contacto con la Junta Nacional. En la web particular de cada JAC, aparecerá; responsable, contacto y número de componentes en el último trimestre, datos a la vista de todos. Cada JAC contará con cinco miembros directivos sin títulos específicos. De esta manera, los individuos que quieran integrarse pero que no pertenecen a una asociación tendrán ahora representación. Cada JAC, además, tendrá los mismos derechos de voto que las organizaciones fundadoras.
  2. El grupo impulsor actual, una vez aprobado el decálogo-ideario, se ha de transformar en la Junta Nacional de JAC, con cinco miembros directivos a propuesta de los organizadores y refrendados por los miembros fundadores que continúen en la Coordinadora Ciudadana. La Junta Nacional actuará tan sólo como la coordinadora de todas las JAC’s y de las asociaciones, plataformas y partidos fundadores y cómo promotora de iniciativas.
  3. Pasado un año, todas las JAC locales y provinciales se unirán dentro de una JAC Comunitaria y se elegirá a un coordinador regional de todas ellas.
  4. El sistema permite que cualquiera con ganas de trabajar forme una JAC, dándole protagonismo y responsabilidad real a la sociedad civil.
  5. Si las JAC’S cumplen con el decálogo-ideario y el número de componentes crece a nivel de la media nacional. Cada JAC regional o comunitaria decidirá si una nueva JAC cumple con los requisitos y el decálogo del movimiento, tras lo cual será aceptada o rechazada.
  6. El sistema no necesita de jerarquía impuesta por cúpulas determinadas y ofrece total libertad a la iniciativa personal de cada individuo. No habrá organismos intermedios ni ejecutivas ni comités. Las decisiones se tomarán por mayoría simple a propuestas hechas por todos los miembros. Los directivos de cada JAC y de la Junta Nacional no tendrán ningún título ni posición jerárquica por encima de los otros cuatro. El liderazgo se establecerá democráticamente de acuerdo con la antigüedad de sus miembros y su dedicación a Coordinadora Ciudadana.
  7. Las JAC’s serán independientes pero trabajarán bajo el decálogo y los objetivos del movimiento. La mayoría de las JAC’s decidirá si alguna no está cumpliendo con dichos principios y con los objetivos del movimiento.

Correo de la coordinadora: plataformasxxi@gmail.com

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